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Tarta de fresas, arándanos y frambuesas

La temporada de frutos del bosque empieza en primavera y dura hasta finales de otoño, pero junio y julio son los únicos meses del año en que fresas, arándanos y frambuesas coinciden. Para aprovechar la temporada alta he preparado una receta de Erin Jeanne McDowel: Triple Berry “Rose” Pie

Este tipo de tarta es muy simple, pero siempre hay varias cosas a tener en cuenta para conseguir un resultado óptimo:

Mantener la masa base siempre fría

Para conseguir una masa quebrada crujiente que contraste con la textura suave del relleno, es muy importante evitar que la mantequilla se derrita y se mezcle completamente con el agua y la harina. Los trozos pequeños de mantequilla se quedan atrapados entre la masa de harina y agua, van a fundirse y evaporarse con el calor del horno haciendo que la masa quede ligeramente separada y tenga esta textura más crujiente.

Para evitar que se caliente la mantequilla se puede:

  • Cortar el bloque de mantequilla en dados pequeños y guardarla otra vez en la nevera hasta usarla.
  • Guardar agua con hielo en la nevera hasta el momento de usarla.
  • Dejar reposar la masa en la nevera durante 20-30 minutos o en el congelador durante 10 minutos cada vez que se calienta (después de amasar la primera vez, después de estirar la masa y transferirla en el molde para tartas, después de dar forma/cortar la decoración, etc.)
  • Guardar la masa de tarta en la nevera o congelador mientras se precalienta el horno.

Sellar la base para evitar una base húmeda

A nadie le gusta una base de tarta húmeda, o como Mary Berry en The Great British Bake Off popularizó, «a soggy bottom«. Uno de los trucos para evitar que la base de una tarta se quede empapada con el relleno, es cubrirla con una capa fina de huevo batido y hornearle durante unos minutos.

Enfriar la base y el relleno antes montar la tarta

Esperar a que la base de la tarta y el relleno estén fríos (o a temperatura ambiente) antes de montarla no sólo evitará quemarnos, sino que puede ayudar a que si la base no está sellada, no se cuele el líquido y nos quede una base húmeda.

Además, si queremos poner una decoración hecha con masa quebrada por encima, si el relleno está caliente es probable que la mantequilla en la masa de la decoración se empiece a derretir antes de hornearlo y no quede crujiente.

Dejar enfriar la tarta antes de cortarla

Una tarta de frutas del bosque caliente puede estar muy buena (sobretodo si se contrasta con un trozo de helado de vainilla), pero para evitar quedarse con un trozo de masa quebrada crujiente y una sopa de frutas del bosque, lo mejor es esperar a que la tarta se enfríe a temperatura ambiente.

Una vez se haya templado, no solo va a ser más fácil cortarla, sino que el relleno se habrá cuajado un poco (gracias a la harina que lleva integrada) y será más fácil sacar un corte limpio.

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